Cuando hay que plantearse la rehabilitación de fachadas antiguas debemos comenzar por respetar su esencia. Hay que tener presente que, cuando hablamos de edificios antiguos, hablamos de edificios y viviendas con historias a sus espaldas. No podemos, o no debemos, limitarnos a destruir edificios antiguos para construir otros completamente nuevos y es ahí donde entra en juego la rehabilitación de fachadas para darles una nueva vida a todas esas estructuras, incluso si la idea es hacer una reforma integral.

Un estudio inicial nos permite prestar atención a cada detalle antes de instalar el aislante que necesita. En este artículo, explicamos en qué consiste el sistema SATE y sus beneficios a la hora de llevar a cabo esta labor.

rehabilitación de fachadas para edificios antiguos

El sistema SATE para rehabilitar una fachada

Un edificio antiguo, por lo general, ha estado expuesto a las inclemencias del tiempo durante muchos años. Si no ha sido rehabilitado anteriormente, quizás nos encontremos con estructuras que pueden llegar a desprenderse y causar accidentes o daños a los peatones que pasan junto al edificio. A ello se suman los problemas de humedad y moho que tienen lugar en su interior y que, además de dañar aun más la estructura, pueden provocar problemas respiratorios y cutáneos a sus inquilinos.

El sistema de aislamiento térmico por el exterior (SATE) suele ser el más eficaz y utilizado para la rehabilitación de estas estructuras. Al proporcionar un tratamiento especializado, los resultados son muy ventajosos para quienes las habitan. El proceso consiste en una limpieza minuciosa de la fachada y en un plan de cohesión y resistencia.

Antes de realizar este aislamiento térmico, debemos iniciar un tratamiento previo que permita su anclaje y fijación. Hemos de reparar las posibles fisuras que se han producido por el paso del tiempo, ya que estas son culpables de una deficiente temperatura en el interior del edificio.

En el caso de los más antiguos, es normal que hayan carecido de un sistema tan innovador como el SATE. Esto ha ocasionado la erosión de la fachada debido a las inclemencias climáticas durante décadas. Su instalación logra que el edificio se mantenga en excelente estado por un largo periodo de tiempo.

Reparación de fachadas antiguas | Provaiser

Cómo devolver la esencia de un edificio antiguo

La capa aislante que supone el SATE permite que la humedad externa no afecte a la estructura del edificio. Esto, aparte de preservar su estética, ofrece a los residentes una serie de beneficios. Por ejemplo, ya no tienen que enfrentarse al moho interior, dado que se tapa cualquier hendidura que dé al exterior.

Del mismo modo, el SATE supone un aislamiento muy efectivo ante el ruido de la calle. Si añadimos a esto la presencia que gana la fachada, obtenemos un mayor bienestar entre los vecinos.

Procedimiento para la rehabilitación de fachadas antiguas

A pesar de que el aislante se conforma de una sola capa, es preciso que aplanemos debidamente la superficie donde vamos a instalarlo. Este proceso conlleva un estudio muy detallado, especialmente en el caso de los edificios antiguos. Debemos tener en cuenta los soportes del SATE y su adaptación a la estructura de la fachada.

Son más comunes las placas de poliestireno expandido o, en su caso, extruido. Los paneles de lana de vidrio son también muy empleados, pero podemos usar materiales como el hormigón, la arcilla o el ladrillo cerámico, entre otros.

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Por supuesto, los acabados que conseguimos son excepcionales. No es extraño ver cómo, tras la rehabilitación de fachadas antiguas, éstan han sido galardonadas con diferentes reconocimientos. Esto se logra al seguir una serie de pasos, como la instalación de los perfiles de arranque, que favorecen la colocación uniforme del SATE.

El mortero reviste la capa aislante para obtener una base de hasta 2 mm. Después, una malla bajo presión se cubre con otra capa de mortero, lo que ocupa un espacio aproximado de 4 mm. Todo ello debe estar perfectamente calculado para que el mortero no absorba demasiado el acabado.

El último paso es conseguir la fachada exterior. Al tratarse de un edificio antiguo, debemos estudiar previamente cada espacio con el fin de devolver su aspecto original. El empleo de escayola puede servir para completar esas zonas más deterioradas, lo que nos ayuda a conservar una buena parte de la estructura.

La rehabilitación de fachadas antiguas en Valencia es posible gracias al SATE y al estudio previo que debemos realizar. Así, lograremos devolverle al edificio antiguo toda su esencia, como si estuviese recién construido.