Aislar una caseta de madera correctamente es fundamental para disfrutarla al máximo. Una caseta de madera puede convertirse en un espacio adicional perfecto dentro de una parcela, en una caseta de la piscina bien cuidada o en cualquier otro espacio de calidad que puedas disfrutar.

El aislamiento hace que el espacio sea mucho más confortable, pero, además, mucho más eficiente energéticamente hablando. Sin embargo, antes de comenzar con este proceso, es necesario tener en cuenta algunos aspectos para que el esfuerzo invertido merezca la pena.

¿Qué debemos tener en cuenta?

Para llevar a cabo un buen aislamiento, la primera regla es esperar unos días si la vivienda acaba de ser construida y no se ha hecho durante la propia construcción. Esto se debe a que, una vez concluida la obra, la caseta aún debe asentarse (en ocasiones, hasta un 6 % de su altura). Por este motivo, siempre es recomendable esperar unas semanas, ya que, de lo contrario, los materiales que se utilicen en el trabajo pueden deteriorarse. Sobre todo, si trabajamos con aislamientos SATE en la fachada de la caseta de madera.

Otro de los aspectos importantes que hay que tener en cuenta a la hora de aislar una caseta de madera es el tipo de aislamiento que se va a aplicar. Mientras que en una vivienda tradicional podemos optar por aislamientos internos y externos, en este caso la opción más recomendable consiste en llevarla a cabo en el exterior de las paredes. Al tratarse de una casita fabricada con madera, si se hace en el interior, se corre el riesgo de dejar espacios sin acabar que favorezcan la aparición de moho. Además, aprovechando el trabajo externo, lo ideal es impermeabilizar toda la cubierta para evitar la aparición de humedades en el interior. Por otra parte, las cabañas que han sido aisladas desde el exterior sufren menor impacto de la temperatura en sus paredes, lo que hace que esta se mantenga estable durante todo el año.

Aislar una caseta de madera | Provaiser

Elementos a tratar a la hora de aislar una caseta de madera

Ventanas y puertas

En el aislamiento, no todo son las paredes. Se calcula que hasta un 25 % del calor se pierde a través de ventanas y puertas, por lo que resulta crucial que estos elementos sean de la mejor calidad posible. Si no se tienen en cuenta, puede ocurrir que, después de haber realizado una inversión para aislar toda la caseta, no se consiga el efecto esperado y el calor se siga escapando debido a la mala calidad de puertas y ventanas.

El suelo

En muchas ocasiones, los trabajos de aislamiento se centran básicamente en las paredes y eso es un error, ya que el calor o el frío del exterior puede penetrar en la caseta a través del suelo. Si se da esta circunstancia, todo el esfuerzo invertido en aislar las paredes no habrá servido prácticamente de nada.

Cuando se aísla el suelo, se logra una climatización perfecta en toda la casa. Pero, además, esta circunstancia ayuda a prevenir la aparición de moho y humedad, que pueden resultar dañinos para la salud.

Aislamiento caseta de madera

El techo

Como hemos visto, los puentes térmicos pueden darse por la falta de aislamiento del suelo; no obstante, este no es el único motivo. El techo es otro de los elementos que no se pueden ignorar, ya que juega un importante papel durante las épocas de frío. También protege del calor y la lluvia y, en buenas condiciones, garantiza una temperatura ambiental muy agradable en el interior de la casa.

Por lo tanto, es muy recomendable que, una vez que hayan comenzado los trabajos de aislamiento, se invierta también en el tejado para que la casa retenga el calor. Se calcula que, por esta vía, si el techo no se ha incluido en la reforma, se puede perder hasta un 30 % de calor.

El aislamiento, clave para poder vivir cómodamente en una caseta de madera

Con estos consejos, una caseta puede quedar perfectamente aislada, por lo que se podrá hacer vida normal en ella con total comodidad. Por otra parte, cabe destacar que el proceso de aislamiento también va a garantizar que las tuberías y demás sistemas que integren la vivienda no se deterioren por las bajas temperaturas.

Además, en verano, las temperaturas en el interior de la caseta de madera serán mucho más soportables, lo que se traducirá en menor gasto en climatización.

En conclusión, puede decirse que un buen aislamiento determina, en gran medida, el grado de confortabilidad y habitabilidad de cualquier vivienda. Ahora que ya sabes lo que debes tener en cuenta para aislar una caseta de madera, no dejes pasar la oportunidad de hacerlo.